Menopausia
Comprensión del cambio hormonal para la innovación en la salud de la mujer
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la menopausia constituye una transición vital con importantes implicaciones para la salud femenina a nivel global. Las proyecciones demográficas indican que se anticipa un aumento considerable en el número de mujeres en menopausia y posmenopáusicas, superando la barrera de los 1.200 millones a nivel global para 2030. Esto sitúa a la menopausia entre las transiciones demográficas y de salud más relevantes de nuestra época (1).
Aunque representa un tema abordado de manera insuficiente en las estrategias de prevención, en las políticas de salud laboral y en el desarrollo de soluciones basadas en evidencia, su consideración es crucial.
¿Qué es la menopausia y por qué es pertinente?
La menopausia es entendida como una transición fisiológica natural, caracterizada por el cese permanente de la menstruación como consecuencia del declive progresivo de la función ovárica y de una marcada disminución de los niveles de estrógenos (2,3).
Aunque forma parte del proceso normal de envejecimiento, su impacto en la calidad de vida, la salud a largo plazo y el bienestar diario puede ser significativo. Por ende, comprender los mecanismos hormonales subyacentes a la menopausia constituye un paso inicial fundamental para abordar esta condición de manera efectiva, responsable y basada en evidencia científica.
Desde un punto de vista clínico, la menopausia se asocia comúnmente con una serie de síntomas, que incluyen (4):
- Sofocos y sudoración nocturna.
- Alteraciones del sueño.
- Cambios del estado de ánimo y cognitivos.
- Sequedad vaginal y síntomas genitourinarios.
- Pérdida progresiva de densidad ósea.
Estas manifestaciones no son aleatorias, sino que reflejan una reorganización endocrina sistémica, impulsada principalmente por el descenso hormonal con efectos sobre la termorregulación, la actividad de los neurotransmisores, la remodelación ósea, la función metabólica y la salud urogenital (2,3).
El origen hormonal de los síntomas de la menopausia
El descenso hormonal asociado a la menopausia no se limita a un único sistema fisiológico, sino que da lugar a alteraciones interrelacionadas. Si bien los menores niveles de estrógenos representan el principal determinante fisiopatológico de la sintomatología, la reducción progresiva de progesterona y andrógenos contribuye de manera significativa al perfil clínico observado (2,3).
Estos cambios endocrinos inducen modificaciones en procesos fisiológicos clave, incluyendo la termorregulación, la neurotransmisión, el metabolismo óseo, así como la función metabólica y sexual, lo que explica la heterogeneidad y variabilidad clínica de las manifestaciones asociadas a la menopausia.
Tabla 1. Cambios hormonales clave durante la menopausia y su impacto sistémico en la salud femenina. Adaptada de Crandall et al. (2) y Pinkerton (3).
Figura 1. Cambios relativos en los niveles de estrógeno a lo largo de la menopausia (adaptado de Crandall et al., 2023; Pinkerton, 2020).
Es relevante destacar que el impacto hormonal de la menopausia trasciende el sistema reproductivo, afectando también al sistema nervioso central, la salud cardiovascular, la integridad musculoesquelética y el tracto urogenital. Por ende, la menopausia debe ser denominada como una transición endocrina global, en lugar de considerarse únicamente como un hito reproductivo (4).
Más allá de la terapia hormonal: el papel de otros enfoques no hormonales
La terapia hormonal sigue siendo el tratamiento más eficaz para los síntomas vasomotores y genitourinarios (3). Sin embargo, existe un creciente interés en las alternativas no hormonales, particularmente entre mujeres que presentan contraindicaciones o que buscan enfoques alternativos.
En este marco, los nutracéuticos y los ingredientes funcionales han sido objeto de un extenso estudio como estrategias complementarias, siempre que sean seleccionados y formulados en función de la evidencia científica (5,6).
La investigación se ha centrado en diversos enfoques, entre los que se incluyen:
- Fitoestrógenos como las isoflavonas de soja y los lignanos de linaza, que pueden disminuir la intensidad de los sofocos, especialmente en mujeres capaces de producir equol (7,8).
- Extractos botánicos estandarizados con propiedades antioxidantes o neuroendocrinomoduladoras (5).
- Compuestos como el resveratrol, los ácidos grasos omega-3 y la vitamina D, que favorecen la salud ósea, el equilibrio metabólico y el bienestar general (6).
- Cepas probióticas específicas que pueden influir en el metabolismo de los estrógenos a través del intestino (6).
Lejos de proponer una solución universal, la evidencia sugiere que se requiere de estrategias personalizadas basadas en mecanismos específicos.
Una oportunidad para la innovación en la salud femenina
El incremento en el número de mujeres que alcanzan la menopausia está propiciando una nueva ola de innovación en nutrición, suplementación y salud preventiva. Este cambio demográfico presenta una clara oportunidad para desarrollar soluciones no hormonales que estén fundamentadas en evidencia, que aborden la menopausia desde una perspectiva de salud y calidad de vida a largo plazo, y que respondan a una necesidad real, global y en continuo aumento.
De cara al futuro
La menopausia representa un desafío complejo, pero también una oportunidad para reconsiderar cómo se apoya a las mujeres durante esta etapa. Al materializarse en soluciones responsables y fundamentadas en la ciencia, puede tener un impacto significativo.
En VIVATIS Pharma, continuamos analizando la evidencia científica para respaldar a nuestros socios en el desarrollo de soluciones efectivas, seguras y fundamentadas en la ciencia, alineadas con las verdaderas necesidades de la salud femenina.
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REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Hill K. The demography of menopause. Population Stud. 1996;50(1):1–16. doi:10.1080/0032472031000149146
- Crandall CJ, Mehta JM, Manson JE. Management of menopausal symptoms: A review. JAMA. 2023;329(5):405–420. https://doi.org/10.1001/jama.2022.24140
- Pinkerton JV. Hormone therapy for postmenopausal women. N Engl J Med. 2020;382(5):446–455. https://doi.org/10.1056/NEJMcp1714787
- World Health Organization. Menopause. 16 Oct 2024. Available from: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/menopause.
- De Franciscis P, Colacurci N, Riemma G, et al. A nutraceutical approach to menopausal complaints. Medicina. 2019;55(9):544. https://doi.org/10.3390/medicina55090544
- Bolgova O, Shypilova I, Mavrych V. Natural strategies to optimize estrogen levels in aging women: A mini review. Front Aging. 2025;6:1706117. https://doi.org/10.3389/fragi.2025.1706117
- Chen LR, Ko NY, Chen KH. Isoflavone supplements for menopausal women: A systematic review. Nutrients. 2019;11(11):E2649. https://doi.org/10.3390/nu11112649
- Franco OH, Chowdhury R, Troup J, et al. Use of plant-based therapies and menopausal symptoms: A systematic review and meta-analysis. JAMA. 2016;315(23):2554–2563. https://doi.org/10.1001/jama.2016.8012